¿Por qué algunas técnicas de motivación han dejado de ser efectivas?

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tecnicas de motivacion

La motivación laboral es fundamental para la buena marcha de cualquier organización. Con el fin de potenciar y mantener dicha motivación en los equipos humanos de las empresas, existen una serie de métodos, sistemas o tácticas para lograr elevar la eficiencia, creatividad, productividad e identificación de los trabajadores con su empresa. En conjunto, se las conoce como técnicas de motivación laboral y llevan décadas utilizándose. Sin embargo, algunas de ellas están dejando de ser verdaderamente efectivas.

 

 

¿Por qué algunas técnicas de motivación no funcionan?

Es un hecho totalmente aceptado que las empresas tienen que poner en marcha técnicas de motivación para mantener la llama de la proactividad y el compromiso entre sus empleados. Sin embargo, muchos responsables de Recursos Humanos se quejan (y no les falta razón) que, tras poner en marcha estos métodos, luego no se logran los resultados esperados.

Es bastante frecuente que una parte de los trabajadores de las empresas pierdan con el tiempo la motivación y acaben marchándose para continuar su carrera profesional en otros sitios. Y esto es especialmente negativo para la organización cuando los que la abandonan son los mejores talentos, es decir, aquellos profesionales mejor formados (a veces a cargo de la propia comprobando) y que mayor rendimiento y valor añadido estaban proporcionando.

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Los principales errores en las estrategias de motivación

Los errores más frecuentes a la hora de diseñar estrategias de motivación para los empleados son las siguientes:

  • Fijar exclusivamente incentivos monetarios. El sueldo y los pluses en función de resultados son, obviamente, importantes para la motivación de los empleados. Lo que ocurre es que pierden eficacia cuando no van acompañados de otras actitudes y acciones por parte de la empresa, como por ejemplo los reconocimientos públicos del trabajo bien hecho.
  • Subestimar la importancia de temas como la salud y la seguridad laboral. Las empresas tienden a considerar los aspectos de salud laboral y la prevención riesgos como imperativos que se han de respetar para cumplir con la normativa, evitando así multas y sanciones. Pero las empresas deben entender que todos los esfuerzos y costes relacionados con estos temas son, realmente, una gran inversión que recuperarán con creces en forma de una mayor satisfacción y motivación de sus empleados.
  • Mantener una excesiva rigidez de funciones, jerarquías y puestos. La monotonía y la falta de oportunidades claras y reales de promoción laboral son los grandes enemigos de la motivación. Al contrario, acaban creando una apatía generalizada en la plantilla. Para evitar esto, las empresas deben tener unos sistemas de trabajo flexibles y, en la medida de lo posible, con rotación de puestos, funciones y responsabilidades.
  • Descuidar la cultura de la organización. Una empresa o marca debe tener una misión filosofía y unos valores muy bien definidos. Hoy en día, en especial los empleados jóvenes, le dan mucha importancia a cuestiones como la justicia social y económica o la defensa del ecologismo y la producción sostenible. Si la empresa para la que trabajan están en línea con estos valores, su motivación será mayor.

En definitiva, el grado de motivación de los empleados va a estar muy determinado por cómo se sientan en su lugar de trabajo, si se identifican o no con los valores de la empresa y por otro factor básico: sus relaciones tanto con jefes como con compañeros. En esta cuestión, los expertos recomiendan que los trabajadores tengan un cierto nivel de interacción también fuera del trabajo, algo que se puede lograr con la organización de actividades externas de team building.

 

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