Café solo: todas sus variedades y cómo reconocerlas

Café


¿Sabías que existen diferentes variedades de café solo? Para muchos puristas, el café solo es la forma más auténtica de degustar de este placer diario. Además, para evitar azúcares añadidos, también resulta recomendable para el organismo pasarse al café sin ningún tipo de aditivo. Si quieres aprender diferentes formas de preparar esta bebida, sigue leyendo.

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Variedades de café solo 

  • Espresso. Esta es quizás el tipo de café solo más conocida y que más se pide en una cafetería. El origen de este modo de preparación está en Italia. Un espresso se reconoce por la crema compacta que se forma sobre la bebida caliente. Al degustarlo se perciben notas ácidas y amargas perfectamente equilibradas que le dan un sabor fuerte pero en su justa medida. Una taza de espresso no contiene más de 40 ml de café solo.

  • Doble espresso. Esta variedad recibe el nombre de doppio en italiano. Prepararlo implica doblar la carga de café en la cafetera. Es perfecto para aquellas personas que necesitan un extra de energía; o bien, para aquellas a las que les gusta el sabor y aroma potente de un buen café solo. Lo reconocerás por el color oscuro de la crema.

  • Espresso largo. Se diferencia del anterior por ser algo más largo. La razón: disfrutar un poco más de esta bebida. Para prepararlo, se puede optar por alargar la extracción de la cafetera o preparar un espresso para después añadirle algo de agua caliente.

  • Ristretto o corto. Se trata de un espresso en una dosis más pequeña. Esto hace que el aroma se concentre y el sabor sea mucho más potente. Para prepararlo se requiere la misma cantidad de café del empleado para un espresso, pero la mitad de agua.

  • Café solo de filtro. En este caso no se emplea una cafetera espresso, sino una de filtro. Se trata de un café limpio y claro, que deja un sabor más suave en la boca y tiene menos acidez. En España lo llamamos coloquialmente americano.

  • Café solo casero. En este caso nos referimos al café que preparamos en casa con una cafetera italiana. ¿Sabes cómo prepararlo adecuadamente? En el siguiente apartado te contamos los pasos con todo lujo de detalles. ¡Prepara un café solo casi perfecto! 

Cómo preparar un café solo en casa

En casa, con la ayuda de una cafetera italiana puedes hacer un café solo de mucha calidad. Repasa los pasos, porque quizás no habías caído en la cuenta de que tiene un método que por lo general no llevamos a cabo. ¡Toma nota!

  1. Elige un buen café. Puedes elegir tu café favorito entre los diferentes tipos de caféPara este método de preparación, lo ideal es que sea 100% arábica. Esta variedad de café es más bajo en cafeína, tiene cierta acidez y deja un sabor dulce y suave en la boca. Por su parte, la variedad robusta es mucho más fuerte. El café «mezcla» en este caso no está recomendado.

  2. Calentar el agua como primer paso. Aunque no lo creas el procedimiento no consiste en cargar la cafetera de agua y café, cerrarla y ponerla al fuego. Primero debes calentar el agua, sin que llegue a hervir, solo poniendo al fuego la parte baja de la cafetera (exactamente la del depósito). Espera que se caliente el líquido lo suficiente como para que se formen burbujitas, pero sin que llegue a hervir.

  3. Moler el café en el momento. Es mucho más recomendable comprar el café en grano molerlo cada vez que lo quieras usar. Lo ideal es hacerse con un molinillo eléctrico y moler el café hasta que adquiera una textura de arena de playa; fino pero consistente.

  4. Pon el café en el filtro y hazle un agujero. El filtro para hacer un café solo debes llenarlo hasta el borde, pero sin aplastar. Después, haz un agujero con el dedo en el centro, que coincida con el tubo de la otra parte de la cafetera, por la que saldrá el café. Este hueco ayuda a la producción de crema. Enrosca las dos partes (usa protección para el calor en las manos) y deja abierta la tapa. Esto potenciará el sabor de la bebida. Cuando empiecen a sonar los borboteos y el café empieza a salir ya puedes cerrar la tapa.

  5. Antes de beber, deja que repose. El último paso consiste en tener paciencia y dejar reposar la bebida en la cafetera con la tapa bajada durante un minuto. De este modo se asienta el café.