Cenas light: algunos ejemplos

cenas light
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La cena,  aunque ha de ser liviana y fácil de digerir, sigue siendo una de las comidas más importantes del día, por lo que es muy importante que todas nuestras cenas sean lo suficientemente nutritivas.

En definitiva, existen una serie de características clave que, en conjunto, van a distinguir una cena saludable de una poco apropiada que, si se convierte en frecuente en nuestros hábitos alimentarios, nos puede llegar a provocar problemas de sobrepeso, mala digestión e, incluso, enfermedades potencialmente peligrosas, como la patologías cardiovasculares o la hipertensión.

Un aspecto fundamental a la hora de organizar nuestras cenas es tener en cuenta lo que vamos a tomar a lo largo del día y, por lo tanto, planificar nuestros menús de la cena de modo que sirvan para complementar los nutrientes y componentes que ingerimos en el resto de comidas. Por ejemplo, si un día no hemos tomado nada de proteínas en el desayuno y el almuerzo, lo ideal es que durante la cena nos preparemos, además de una buena ensalada, algo de carne o pescado a la plancha.

 

 

Tan importante (o más aún) que elegir lo que tenemos que cenar por la noche es evitar comidas y bebidas copiosas, pesadas y difíciles de digerir: grasas saturadas, exceso de hidratos, picantes o excitantes. Esto nos asegurara una buena digestión, además de reducir el riesgo de sufrir sobrepeso.  Con el fin de minimizar aún más el riesgo de sufrir estos  problemas  siempre deberíamos cenar al menos 2 horas antes de irnos a dormir.

 

Algunos ejemplos de cenas lights

Estos son algunos platos para cenas lights que cumplen con los requisitos fundamentales que debe tener la última comida del día: ser fácil de digerir pero, al mismo tiempo, nutritiva.

  • Ensalada completa combinada de: pechuga de pollo, tomate, aguacate, zanahoria y huevo
  • Verduras salteadas con setas
  • Brochetas de magro de ternera, calabacín, cebolla y berenjena
  • Crema de legumbres y manzanas al horno
  • Calabacines rellenos de pechuga de pollo, cebolla y pimiento
  • Pastel de merluzas y acelgas en el horno
  • Sopa de verduras y fideos y atún a la plancha

 

Cómo asegurarnos de que nuestras cenas son sanas

Para estar seguros de que nuestras cenas son equilibradas y cenas debemos comprobar los siguientes puntos clave:

  • Hemos escogido los nutrientes más aconsejables para consumir de noche por su capacidad para complementar la dieta diaria y ser ligeros y fáciles de digerir.
  • Las cantidades son comedidas y se priman las proteínas sobre los hidratos, ya que estos, al ser de absorción rápida y aportar mucha energía, es recomendable ingerirlos durante el día para evitar sobrepeso y facilitar la digestión y el descanso.
  • Se trata de preparaciones con una base predominante de vegetales y  verduras, acompañadas de una pequeña porción de proteínas.
  • En nuestros menús predominan la carnes magras y el pescado azul (pollo, merluza, atún) y, como fuentes de proteínas, huevos y quesos bajos en grasas.
  • La forma de cocción es también ligera y saludable, predominando la plancha, el vapor y el horno y evitando las frituras, por ser indigestas y contribuir al sobrepeso.

 

Esperamos que la lectura de este post te ayude a tener las ideas más claras sobre cómo cenar sano.

 

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