Comidas ligeras para tus cenas

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Es habitual que por las noches nos apetezca cenar algo ligero, lo cual es además muy recomendable. Pero tampoco debemos pasarnos de la raya, puesto que la cena también debe ser lo suficientemente consistente para  aportarnos lo nutrientes necesarios y no tener excesiva hambre a mitad de la noche o al día siguiente.

Un truco muy bueno para que la cena no se nos haga pesada es incluir legumbres y cereales integrales, los cuales sacian pero tampoco hinchan, a no ser que los comamos en una cantidad excesiva.

 

 
 

Teniendo en cuenta esto, a continuación te proponemos una serie de cenas ligeras, apetitosas y rápidas de preparar.

 

Ejemplos de comidas ligerar y nutritivas para las noches

  • Aguacate relleno. Se vacía medio aguacate, se pizca la carne y se mezcla con otros ingredientes a nuestro agrado: tomate, pimientos de piquillo, cebolla, ajos tiernos, etc.
  • Ensalada campera. La base de esta ensalada son las patatas pequeñas al vapor servidas frías. Luego se cortan y se mezclan con: zanahoria rallada, cebolla, aceitunas, tomates y pimiento rojo. El toque final es un buen aliño con aceite de oliva, limón o vinagre.
  • Gazpacho. Sobre todo en los meses calurosos, el gazpacho es una opción refrescante, ligera y muy nutritiva. Se puede preparar de muchas formas y con diferentes ingredientes, pero la receta más tradicional es mezclar: tomates maduros, pepino, pimiento verde, cebolla, ajo y, por supuesto, aceite de oliva
  • Cremas. Otra excelente opción son las cremas de verduras y hortalizas. Le podemos añadir frutos secos crujientes, copos de avena o algún cereal crujido.
  • Rissotto. En este caso existen también diferentes opciones: podemos preparar un risotto con setas o champiñones y añadirles nueces, alcachofas o brócoli.
  • Salteado de verduras y hortalizas. Podemos comenzar la base del salteado con cebolla, ajo y algo de proteínas, como trozos de tofu duro o unos guisantes. El siguiente paso sería añadir las verduras y hortalizas hasta que estén al dente y en el punto justo para servir. Calabacín, champiñones, chirivía, remolacha o pimientos son unas excelentes opciones.

Eso sí: que nuestra cena sea ligera no quiere decir que no sea importante. Al contrario, todas nuestras cenas deben aportar los nutrientes, vitaminas, minerales y otros elementos imprescindibles para nuestro organismo.

Una cena desequilibrada nos puede provocar una mala digestión y, en consecuencia, que no podamos descansar de forma adecuada, así como enfermedades potencialmente peligrosas como: patologías cardiovasculares, sobrepeso o  hipertensión.

A la hora de planificar nuestras cenas debemos tener en cuenta lo que vamos a tomar durante el día con el objeto de equilibrar y compensar, así como evitar comidas alimentos e ingredientes difíciles de digerir. Las grasas saturadas, los hidratos, los picantes y las bebidas excitantes y con cafeína no son nada recomendables para tomar en la cena, y por lo tanto han de evitarse en la medida de lo posible.

Otra recomendación muy importante es dejar pasar dos horas o más tiempo entre la cena y el momento de irnos a dormir.

 

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Alimentación y recetas
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