Crecimiento personal: 5 tips que te ayudarán a lograrlo

SHARE SHARE SHARE SHARE SHARE

¿Qué es el crecimiento personal?

El crecimiento personal es un proceso de desarrollo en el cual una persona, tras definir sus propios objetivos y metas vitales, hace lo posible para conseguirlas, logrando de esta forma llevar una vida más satisfactoria para él mismo y los que le rodean. El crecimiento y desarrollo personal está muy relacionado con el pensamiento positivo, puesto que la negatividad nos estanca y frena nuestro desarrollo a todos los niveles: afectivo, económico, profesional... 

 

El peligro de crear atrapado en la zona de confort

Todas las personas tenemos capacidad suficiente para lograr unos buenos niveles de crecimiento personal. Sin embargo, son muchos los que se acaban estancando, quedándose muy por debajo de sus capacidades. ¿Por qué ocurre esto? La mayoría de veces por cometer el error de permanecer, por mucho tiempo y hasta indefinidamente, en nuestra zona de confort.

¿Qué es la zona de confort?

Los psicólogos definen la zona de confort como un espacio conductual caracterizado e influido muy fuertemente por una serie de actividades rutinarias que se encuentran enmarcadas dentro de unos patrones muy conservadores, que reducen al mínimo el riesgo y el estrés personal. El ejemplo más claro sería el de la persona que no cambia de trabajo, conformándose con un puesto que está muy por debajo de sus capacidades o intereses porque le proporciona un estado de seguridad mental.

 

 

El problema es que, tarde o temprano, el estar siempre dentro de nuestra zona de confort nos va a crear la sensación de insatisfacción y frustración  y la impresión de que estamos siendo demasiado cautos y temerosos. En definitiva: qué teníamos que haber arriesgado más en el plano profesional y/o personal.

 

¿Cómo lograr nuestro crecimiento personal?

Lograr unos niveles de crecimiento personal con los que sentirnos satisfechos no es fácil. Hay que hacer un importante esfuerzo inicial por conocernos a nosotros mismos y lo que realmente queremos y, luego, esforzarse para lograrlo. Además, el crecimiento personal suele acarrear algunas desventajas iniciales, puesto que los cambios importantes en la vida son siempre duros al principio y precisan de un cierto periodo de adaptación. 

Pero vale la pena, porque una vez logradas nuestras metas vamos a sentirnos bien con nosotros mismos, satisfechos y plenos

A continuación, te vamos a dar unos pautas que te van a ayudar en tu desarrollo personal.

1. Trata de salir de la zona de confort

Aunque en un principio podamos sentirnos bien porque nos proporciona seguridad y tranquilidad, a la larga la zona de confort nos bloquea y nos vuelve infelices. Contra más tiempo permanezcamos en ella más nos costará salir. Cuando somos jóvenes nos es más fácil probar cosas nuevas, pero a medida que pasan los años, nos solemos volver más cómodos y conformistas. 

No obstante, nunca es demasiado tarde para salir de nuestra zona de confort. Estas pautas te van a ayudar:

  • No hace falta que hagas cambios radicales en tu vida. Puedes comenzar con pequeñas modificaciones en tu ruina diaria: por ejemplo, matricularte en ese curso de edición de video que siempre habías querido hacer, o bien empezar a practicar escalada u otros deportes.
  • Alejar de nuestra mente pensamientos negativos como: “no voy a ser capaz de hacer eso”, “no sirvo" o "me falta talento".

2. Conócete a ti mismo

Es importante reflexionar sobre lo que quiero lograr en el corto, medio y largo plazo, y, sobre todo, definir y concretar las cosas que necesito cambiar de mi vida porque no me gustan. Quizás tenga que cambiar de trabajo o de pareja, o simplemente mudarme de barrio o de casa porque no me siento a gusto

Tomar conciencia  sobre uno mismo es fundamental para poder crecer personalmente y también prestar mucha atención a nuestros estados emocionales y descubrir de dónde vienen y por qué se producen. De esta manera, nos será mucho más fácil modificar los aspectos que nos debilitan y nos hacen vulnerables. En ocasiones, para conseguirlo nos puede ayudar acudir a un psicólogo, pero siempre tendremos que poner mucho de nuestra parte.

3. Toma las riendas de tu vida

Nunca debes culpar a los demás de lo que te ocurre puesto que, si bien es cierto que nuestra pareja, familia o amigos nos influyen, la última palabra siempre la tenemos nosotros. Si no somos responsables de nuestras decisiones y dejamos que los demás las tomen por nosotros, caeremos en la excesiva dependencia y el inmovilismo: los dos grandes enemigos, junto a la zona de confort, del crecimiento personal.

4. Comprueba si tus hábitos de conducta están frenando tu desarrollo personal

Muchas veces, nuestras costumbres, hábitos o la forma de enfrentarnos a los problemas y de relacionarnos con los demás suponen un freno muy importante a nuestro desarrollo personal, impidiéndonos avanzar. Cambiar de conductas, sobre todo cuando llevamos mucho tiempo haciéndolas, no es tarea fácil. Pero con fuerza de voluntad y tenacidad se puede conseguir.

5. Crear una hoja de ruta o plan de acción 

Todo lo anteriormente descrito: definir objetivos, intentar salir de la zona de confort, cambiar de hábitos, etc., de poco nos vas a servir si luego nos hacemos las acciones necesarias para desarrollarnos. Para ganar tiempo y eficacia, es conveniente trazar un plan con metas y acciones concretas, subdivididas en pasos: matricularnos en algún curso, mejorar la relación de pareja, hace mejoras en la casa, etc.

Y, sobre todo, recuerda que el desarrollo personal no es un sprint sino una carrera de fondo. Lleva mucho tiempo, perseverancia y capacidad para superar las adversidades, pues lo normal es sufrir contratiempos y a veces tener la sensación de estar dando pasos atrás. Pero no hay que desanimarse: tarde o temprano recogeremos los frutos.

 

Posts relacionados:

 

Bienestar en la oficina
SHARE SHARE SHARE SHARE SHARE