Filtros de agua, adios a olores y sabores indeseables

SHARE SHARE SHARE SHARE SHARE

Los filtros de agua de los dispensadores instalados en muchos centros de trabajo consiguen eliminar los sabores y olores desagradables del agua haciéndola más apetecible. Los filtros retienen, de esta forma, todas las partículas que confieren las características del agua no deseables, tanto las que tienen un origen natural como las que no.

La lista de agentes causantes de olores y sabores indeseados del agua es muy extensa. Es importante conocer un poco más de cerca cuáles son los más frecuentes, con el fin de valorar con mayor consciencia la utilidad de estos filtros de agua a la hora de mejorar la calidad del agua de consumo. Los agentes no naturales son:

  • La geosmina produce un olor a tierra y a hierba muy característico, debido al contenido microscópico de algas verdes disueltas en el agua.
  • El 7c dicatrienal también es un componente de las algas que pueden estar contenidas en el agua, aunque en este caso es el causante de un olor a pescado de mayor o menor intensidad.
  • El cloro, mucho más conocido, también está contenido en el agua, a veces, en cantidades importantes. La presencia de cloro en el agua da un olor parecido al de la lejía o a determinadas medicinas.
  • Las cloraminas, por su parte, confieren un aroma al agua que recuerda al de los geranios según la concentración en la que se encuentre, y su origen es también el cloro.
  • Los fenoles o clorofenoles dan un regusto de preparado medicinal, y su presencia se debe a los restos de residuos industriales y de la desinfección mediante la acción purificadora química de los cloros.

Por otro lado, hay sabores y olores del agua sin purificar y no tratada que de origen natural. El olor a huevo podrido tan característico e inconfundible, por ejemplo, proviene en parte de la acción de los microorganismos anaerobios, que no necesitan aire para vivir, pero también de la presencia de los sulfatos presentes en los sustratos, que las aguas pueden arrastrar a su paso y llegar en boca del consumidor final.

Asimismo, en ocasiones hay aguas con un cierto olor a ajo y se debe a la presencia de gas metano contenido en el agua, que es el resultado de la descomposición de la materia orgánica. El sabor a óxido o a metal, también es de origen natural y es causa de la existencia de un contacto previo entre el agua y depósitos de hierro o manganeso a veces presentes bajo la superficie de la tierra.

Estos filtros específicamente diseñados para retener todas estas partículas, tanto las de origen natural como las artificiales, resultan por lo tanto indispensables para eliminar todos estos olores y sabores desagradables.

Agua y Café
SHARE SHARE SHARE SHARE SHARE