Objetivos de una empresa: aprende a definirlos

objetivos de una empresa
SHARE SHARE SHARE SHARE SHARE

La definición de los objetivos de una empresa es fundamental para poder organizar la actividad de la misma a todos los niveles, además de poder tomar las decisiones adecuadas en: inversión técnica, recursos humanos, facturación, ventas, etc.

 

¿Cómo se definen los objetivos empresariales?

Para que la definición de los objetivos de una empresa sea efectiva y práctica, y ayude a la organización a desarrollarse y conseguir una mayor rentabilidad y productividad es necesario:

  • Establecer objetivos concretos, específicos y realistas.
  • Dichos objetivos deben ser medibles, utilizando para ello los KPI (key perfomance indicators o indicadores clave) más adecuados.
  • Comunicar efectivamente dichos objetivos a todo la plantilla de la empresa y motivarla para su consecución.

 

 

Los distintos grupos de objetivos

Dentro de una empresa se pueden plantear diferentes tipos o grupos de objetivos:

  • Los objetivos de misión empresarial. Son los objetivos más básicos, los cuales constituyen la base del negocio. Deben poder resumirse en dos o tres frases y responder a preguntas como: ¿quiénes somos?, ¿qué hacemos? o ¿hacia dónde vamos?
  • Objetivos generales de la empresa. Se trata de metas generales que afectan a toda la empresa y que esta pretende alcanzar a medio o largo plazo.
  • Objetivos operacionales. Son metas más específicas, configuradas por diferentes acciones que afectan a áreas, departamentos y empleados concretos.

 

Características de estos objetivos

Existe una fórmula, conocida como SMART, que es de gran utilidad para dotar a cada objetivo que nos planteemos de una serie de características, de cuyo cumplimiento va a depender, en gran medida, el éxito en la planificación y ejecución final de estos objetivos:

Para que un objetivo pueda considerarse SMART debe cumplir los siguientes requisitos:

S: Específico, es decir, los distintos objetivos deben estar relacionados con acciones concretas.

M: Medible, para de esta forma poder valorar su grado de cumplimiento.

R: Relevante, pero al mismo tiempo realista. No sirve de nada plantear un objetivo que sean imposibles de cumplir.

A: Alcanzable y, por lo tanto, factible de poderse cumplir sumando esfuerzo y organización.

T: Temporalizado, es decir, delimitado en el tiempo con unas fechas concretas para su consecución y realización de las distintas acciones.

 

La importancia de la jerarquización y organización de los objetivos corporativos

Es fundamental que los distintos objetivos estén jerarquizados y bien organizados, con una determinación muy clara de lo que se pretende lograr, con sus pasos y acciones concretas para lograrlo, así como unas fechas determinadas de realización y un periodo de evaluación.  

Las empresas deben ser conscientes de que, en  ocasiones, para poder conseguir algunos de los objetivos propuestos, además de cambios en la organización del trabajo, la empresa debe realizar una inversión.  Por ejemplo: contratar más personal, mejorar las infraestructuras, invertir en marketing y publicidad o actualizar los medios técnicos y tecnológicos de la empresa.

Para finalizar el post, remarcaremos que todos los objetivos, tanto los personales como los que afectan a un departamento deben estar integrados y alineados con la misión y filosofía de la empresa y sus metas globales.

 

Posts relacionados:

 

 

Gestión empresarial
SHARE SHARE SHARE SHARE SHARE