Café y diabetes: ¿Beneficia o perjudica su consumo?

Café

Aunque hay voces que advierten de los peligros que supone el café para quienes tienen niveles altos de glucosa en sangre, otros aseguran que café y diabetes son compatibles Incluso se apunta a que podría ayudar a reducirla en determinados casos.

¿A quién se debe hacer caso? ¿Cuál es la pauta si se tiene un nivel alto de azúcar o se padece diabetes? Trataremos de resumir de forma clara y sencilla estas y otras respuestas relacionadas con café y diabetes.

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El estrés oxidativo, efecto de la diabetes

Según los expertos, la diabetes produce en el cuerpo un efecto oxidativo que puede afectar a varios órganos, como los ojos o el hígado. Esta oxidación produce fallos en la visión, y puede agravar la enfermedad debido a que el hígado es uno de los responsables de controlar la glucosa.

Café y diabetes, ¿tienen relación?

Los últimos estudios afirman que el café tiene efecto preventivo respecto a la diabetes. Según algunos informes, unas 3 tazas de café pueden llegar a reducir hasta un 30 % el riesgo de sufrir la enfermedad.

Además, los antioxidantes del café hacen que se puedan combatir los efectos que hemos mencionado antes, ayudando al hígado a controlar la glucosa almacenada en este órgano. Por tanto, lejos de ser un factor de riesgo, sería un modo de ayudar al organismo con este problema.

Elementos de riesgo en diabéticos

Sí que existen algunos puntos a tener en cuenta respecto al café si se tiene diabetes o un nivel elevado de azúcar en sangre. Aunque tiene que ver más con cómo se prepara el café que con la bebida en sí.

Es obvio que si alguien tiene diabetes no puede tomarse un café azucarado. Aunque seguramente no se le ocurriría a nadie, no está de más recordarlo. También hay que tener cuidado con ciertos edulcorantes que a pesar de no ser azúcar podrían elevar el nivel de glucosa.

También conviene ser cuidadosos cuando se acompaña una taza de café con un poco de leche. La leche entera o semidesnatada tienen un alto índice de lactosa, que el cuerpo sintetiza como azúcar y puede descontrolar los niveles. Si quieres un café con leche y tienes alto el azúcar, asegúrate de que se trata de leche desnatada, o sin lactosa.

¿Y si se trata de una persona que ha desarrollado ya la enfermedad? En este caso conviene ser cuidadosos, sobre todo durante o después de las comidas, ya que una taza de café puede ser contraproducente debido a que una de las hormonas responsables de regular la glucosa, producida por el páncreas, el glucagón, se altera con esta bebida.

¿Es bueno o malo para la diabetes tomar café?

En resumen, el café es bueno para prevenir la enfermedad, mientras que si ya se ha desarrollado, lo mejor es consultar con el médico para que indique cuál es la mejor forma de actuar. Tal vez no lo elimine por completo de la dieta y te permita tomar una taza, por ejemplo al comenzar el día. Sin azúcar añadida, por supuesto.