¿Dónde se tiran las bombillas usadas?

Bienestar en el hogar

En el mercado se pueden encontrar diferentes tipos de bombillas, que se clasifican según varios factores. El consumo, la vida útil o la cantidad de luz que emiten son algunos de ellos. Sin embargo, cuando estas dejan de funcionar son las protagonistas de la misma pregunta: ¿Dónde se tiran las bombillas? ¿Es posible reciclarlas, bien sea completas o algunos de sus componentes? Comencemos por hablar de cuáles son los tipos de bombillas que existen en la actualidad.

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Tipos de bombillas

Las características de los distintos tipos de bombillas hacen que algunas de ellas estén abocadas a la desaparición. Otras son el futuro, y no deja de aumentar su demanda:

  • Bombillas incandescentes. Son las más conocidas y utilizadas desde que se inventó la iluminación artificial. Aunque desde 2012 está prohibido fabricarlas en Europa, ya que tienen una vida útil muy corta y su eficiencia energética es escasa, por no decir inexistente.
  • Bombillas halógenas. Tienen una gran potencia de luz, y su encendido es inmediato. Aunque generan una gran cantidad de calor y la duración de su vida es bastante mejorable.
  • Bombillas de bajo consumo. La vida útil de estas es muy superior a la de las bombillas anteriores (hasta 10 veces más), son muy eficientes y necesitan menos energía para iluminar igual. La mayoría de ellas tardan un poco en alcanzar el máximo de potencia.
  • Bombillas LED. En la actualidad son las más buscadas porque son eficientes y sostenibles. No tienen elementos contaminantes como el tungsteno o el mercurio, su vida útil es la más larga y el consumo es muy reducido, mucho menor que el de todas las demás.

¿Se pueden reciclar las bombillas?

Hay bombillas que no se pueden reciclar, como las halógenas y las incandescentes. De hecho, además de prohibirse su fabricación en la UE, también se está prohibiendo su uso.

Saber dónde se tiran las bombillas usadas ayuda en el proceso de eliminación y reciclaje. Este último es muy importante porque se reduce la cantidad de residuos y el consumo de recursos. Pero hay otras razones por las que se debe proceder al correcto reciclado de las bombillas.

El principal motivo es que todas las bombillas contienen sustancias peligrosas. Incluso las más eficientes.

Las bombillas de ahorro, que son fluorescentes, tienen mercurio, que en contacto con el medio ambiente es muy perjudicial. Si no se hace un reciclaje adecuado, este metal pesado puede filtrarse a la tierra, con resultados nefastos para el entorno.

En el caso de las bombillas LED, aunque no contienen mercurio, cuentan con otros elementos como plomo, galio o arsénico.

Cuando se rompe una bombilla fluorescente, nos podemos estar exponiendo al mercurio, de modo que se recomienda alejarse de la zona por lo menos durante 15 minutos, además de ventilar el espacio si está cerrado. Además, tanto estas como las que no se rompan deben llevarse a puntos adecuados.

Lo cierto es que salvo las incandescentes, todas las bombillas pueden reciclarse. Muchos de sus componentes se retiran y se pueden volver a utilizar, reduciendo los residuos y colaborando con el medio ambiente.

¿Dónde se tiran las bombillas?

Hay quien piensa que, como las bombillas tienen una buena cantidad de vidrio, su sitio es el contenedor verde, pero esto es un grave error. Los componentes de las bombillas son muy variados y deben separarse de modo adecuado para proceder a su correcto tratamiento.

Entonces, ¿dónde se tiran las bombillas? En un punto limpio o en los contenedores de recogida para bombillas que se pueden encontrar en sitios como centros comerciales o determinadas empresas. Allí, cualquiera se puede acercar y tirar las bombillas usadas.

¿Cómo se recicla una bombilla?

El reciclado de una bombilla empieza con la separación de todos los materiales. Los metales pesados se destilan y posteriormente se almacenan en contenedores seguros. Las piezas de plástico se llevan a plantas de reciclaje de polímeros, los vidrios se llevan a plantas de cemento, cerámica e industria del vidrio, y el metal va a fundiciones. Todo ello se convertirá en nuevos objetos.