«Scrum», el modelo más novedoso en eficiencia laboral

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En un contexto en constante cambio y cada vez más competitivo las empresas exigen cada vez más nuevas fórmulas que permitan obtener el máximo rendimiento, optimizando el tiempo y el esfuerzo de cada empleado.

Con el objeto de satisfacer estas nuevas necesidades y ganar en agilidad y flexibilidad, se están poniendo de moda dinámicas de trabajo conocidas como  «scrum» o «agile».  El nombre «scrum» procede del rugby, puesto que la idea es que  los trabajadores hacen una especie de melé (jugada de rugby donde los jugadores forman un círculo compacto en busca del balón).

Business meeting

En realidad no se trata de un concepto nuevo, ya que data de la década de los 80. El origen los encontramos en dos investigadores japoneses, Takeuchi y Nonaka, los cuales demostraron que había empresas que eran capaces de conseguir resultados muy buenos en la mitad de tiempo. Tras un minucioso análisis, descubrieron que había un patrón común en las empresas más eficientes: todas ellas tenían equipos multidisciplinares. Es decir, en vez de que cada departamento se centrara en una tarea, los equipos trabajaban de forma conjunta.

En este nuevo escenario, donde todos vivimos conectados y las empresas juegan un papel a nivel global, cobra sentido aplicar esta lógica a la empresa tradicional y empezar a trabajar de otro modo, más colaborativo y orientado a grupos.

«La base de todo esto es el trabajo en equipo, pero ni todo el mundo sabe trabajar en equipo ni todos los jefes están dispuestos a ceder en esa jerarquía de la empresa tradicional», explica Xavier Albaladejo, Lean Coach y responsable de transformación organizativa de la empresa Agile Excellence Center de Everis.

Albaladejo ha desarrollado e implementado el método «scrum» en muchas empresas y en todos ellas ha conseguido muy buenos resultados, una vez se han sorteado las barreras y reticencias iniciales.

Funcionamiento del método «scrum»

Albaladejo explica de una forma sencilla este método: «Hay un grupo de trabajo y unas tareas que se desarrollan en ciclos cortos de trabajo que denominan sprints. Este grupo está auto gestionado, y pone en contacto directamente al cliente con las personas que ejecutan el trabajo. Las tareas se fijan en función de un estricto orden de importancia. Lo más importante se realiza al principio y lo accesorio al final Así, se desarrollan las tareas de una forma mucho más ágil».

En el método «scrum» se trabaja en ciclos cortos de trabajo, de dos a cuatro semanas, se realizan reuniones periódicamente, con un máximo de 15 minutos, y en ellas el propio cliente se involucra para ver el trabajo desarrollado y proponer cambios o modificaciones. Esto proporciona una flexibilidad natural en favor de lo que aporta más valor al negocio en cada momento.

Como vemos, los métodos más en boga actualmente y con los que se consiguen mejores resultado se basan en la fuerza y talento del equipo humano, sin duda el valor más importante de cualquier empresa, mucho más que las infraestructuras o la tecnología.

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